En los últimos años la industria de la refrigeración y aire acondicionado ha enfrentado un cambio significativo en el uso de refrigerantes. Este cambio está impulsado principalmente por la transición hacia refrigerantes de tipo A2L, conocidos por su bajo potencial de calentamiento global (GWP, por sus siglas en inglés).
¿Qué son los refrigerantes A2L?
Los refrigerantes A2L son sustancias químicas clasificadas como ligeramente inflamables y con un bajo impacto ambiental. Según la norma ASHRAE 34, la clasificación A2L se refiere a refrigerantes con:
- Toxicidad baja (A).
- Inflamabilidad ligera (2L), con velocidades de propagación de llama menores a 10 cm/s.
Entre los refrigerantes A2L más comunes están el R-32, R-454B y R-1234yf, que son alternativas de menor GWP a los hidrofluorocarbonos (HFC) tradicionales como el R-410A o el R-134A.
¿De dónde viene este cambio?
Regulaciones internacionales
El cambio hacia los A2L está impulsado por acuerdos internacionales y regulaciones ambientales que buscan mitigar el cambio climático:
- Enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal (2016): establece la reducción gradual del uso de HFC debido a su alto GWP. México es signatario de este acuerdo.
- Reglamento Europeo F-Gas: la Unión Europea ha liderado la transición mediante la reducción progresiva de refrigerantes de alto GWP, incentivando el uso de alternativas como los A2L.
- Estrategias nacionales de los Estados Unidos: bajo leyes como la AIM que busca reducir gradualmente el consumo y la producción de HFC en un 85% para 2036.
- Hoja de Ruta para implementar la Enmienda de Kigali en México: el documento presenta el “camino a seguir” para implementar la Enmienda de Kigali y se fundamenta en el diagnóstico nacional sobre uso, consumo y distribución sectorial de HFC
- Eficiencia energética: los gases A2L no sólo tienen un GWP menor, sino que también mejoran la eficiencia operativa de los sistemas de refrigeración, reduciendo el consumo energético.
Compromiso ambiental de México y el Caribe
La transición a refrigerantes A2L representa un paso crucial hacia un sector HVAC-R más sostenible. Para México y el Caribe, aunque existen desafíos relacionados con infraestructura, capacitación y regulación, los beneficios ambientales y económicos a largo plazo justifican este cambio. Es fundamental que gobiernos, industria y profesionales trabajen en conjunto para superar las barreras y garantizar una transición exitosa que cumpla con los compromisos climáticos globales y regionales.
México, como país firmante de la Enmienda de Kigali, ha adoptado compromisos para reducir el uso de HFC. La Ley General de Cambio Climático y la Estrategia Nacional de Cambio Climático incluyen metas para mitigar el impacto de estos gases.
En 2022, el gobierno publicó disposiciones para restringir la importación y uso de HFC de alto GWP, promoviendo la transición hacia refrigerantes A2L y otras alternativas.
Implicaciones técnicas y normativas
- Seguridad en el manejo
La ligera inflamabilidad de los A2L representa un desafío técnico para el diseño, instalación y mantenimiento de los equipos. Aunque no son altamente inflamables, requieren:
- Capacitación especializada para los técnicos en el manejo seguro de estos refrigerantes.
- Equipos y accesorios diseñados específicamente para trabajar con refrigerantes A2L, incluyendo válvulas, compresores y sensores de fugas.
- Adaptación de la infraestructura
- Herramientas de mantenimiento: se necesitan herramientas certificadas y equipos de detección de fugas para garantizar la seguridad.
- Normas y códigos de construcción: los países deben actualizar regulaciones para incluir los requisitos específicos de los A2L, como ventilación adecuada en salas de máquinas y límites de carga de refrigerante en espacios cerrados.
Cambios para el sector HVAC-R
Incluso cuando la migración a refrigerantes A2L representa un reto para avanzar como industria, garantizar el adecuado suministro de refrigerantes compatibles, así como piezas de repuesto será parte de las tareas fundamentales de los fabricantes para el correcto cumplimiento con los estándares de A2L. Igualmente, el desarrollo de la capacitación técnica necesaria para garantizar instalaciones seguras, así como la disposición de los refrigerantes será parte fundamental para que el planeta y los consumidores finales se vean beneficiados teniendo un menor impacto ambiental incrementando la eficiencia.







