Norteamérica es hoy una de las regiones más integradas y resilientes del mundo. Esta decisión de construir un bloque fuerte apoyado en el libre comercio se tomó hace décadas en un mundo totalmente diferente, pero ha sabido superar el paso del tiempo, pues hoy nos permite competir y responder a un mundo volátil e incierto. Con fortalezas bien diferenciadas, complementariedad en múltiples rubros y retos compartidos, no cabe duda que “juntos somos más fuertes”.
El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que entró en vigor en 1994, sentó un precedente histórico para los tratados comerciales modernos y el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en vigor desde 2020, ha sido fundamental para actualizar los criterios que rigen el intercambio regional, profundizar las cadenas de valor y preparar a la economía regional para enfrentar los desafíos globales. En 2024, el comercio trilateral alcanzó un valor de 1.6 billones de dólares, consolidando a América del Norte como una de las regiones comerciales más dinámicas del mundo, con un volumen incluso superior al PIB de varios países, como Holanda o Suiza. Este monto representa un crecimiento significativo respecto a los aproximadamente 1.2 billones de dólares registrados en 2019 y refleja la profundización de las cadenas de valor y la integración económica entre los tres países.
Más allá de los números, México y Estados Unidos han construido una relación de complementariedad profunda, a través de la cooperación histórica y permanente para operar bajo reglas claras, transparentes y mutuamente beneficiosas. Esa es la base de nuestra competitividad y nuestro liderazgo regional. Desde hace 108 años como representantes del sector privado binacional en México, American Chamber of Commerce/Mexico (AmCham) ha desempeñado un papel clave como puente entre empresas, autoridades y sociedad en ambos lados de la frontera. Hoy representamos a más de 1,500 empresas que generan más de 10 millones de empleos, concentran más del 40% de la inversión extranjera directa y aportan una cuarta parte del PIB nacional. Esa es nuestra fuerza y también nuestra responsabilidad: seguir construyendo puentes que fortalezcan a México como socio indispensable de Norteamérica.
El contexto global y la oportunidad para México
En la dinámica económica actual, observamos cómo la teoría expuesta por Shannon O’Neill en The Globalization Myth: Why Regions Matter cobra vida en Norteamérica: el mundo no se está globalizando, se está regionalizando. Las exportaciones interregionales se han convertido en el motor real de crecimiento, cohesión y resiliencia económica.
La relación económica entre México y Estados Unidos es una de las más estrechas del mundo. Sectores clave como el automotriz, la electrónica y la manufactura, dependen de un flujo constante y confiable de insumos intermedios para sostener su competitividad, lo que refleja un verdadero modelo de integración productiva. Para ilustrar este nivel de colaboración podemos mencionar que las importaciones brutas de bienes y servicios de Estados Unidos provenientes de México contenían en 2020 una proporción notablemente alta de insumos y valor agregado estadounidense, alcanzando un 12.9%. Esta cifra es significativamente mayor al promedio mundial de 4.8% y muy superior al 1.4% registrado en las importaciones desde China, según datos de valor agregado de la OCDE.
Y este intercambio va en ambos sentidos. Como argumentamos Arturo Martínez y yo, en un documento publicado por el Wilson Center, los datos de la OCDE muestran que México es responsable del 12.7% del valor agregado extranjero que aparece en las exportaciones estadounidenses, ubicándose como su principal proveedor junto con Canadá. En conjunto estos dos países representan cerca del 25% de ese valor extranjero, frente a un 2% de China.
Las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y China siguen marcando la reorganización del comercio mundial. Basta mirar cómo ha cambiado el mapa de comercio global: en el año 2000, Estados Unidos era claramente el principal socio comercial de la mayoría de las economías de América Latina y el mundo; hoy, según el Council of Foreign Relations, China ocupa ese lugar en gran parte de Sudamérica y en otras regiones clave. Esta reconfiguración geoeconómica exige mirar de nuevo con altos niveles de ambición y estrategia a la región de Norteamérica.
No nos podemos olvidar de eso. La verdadera vía de prosperidad regional no está en “resolver los problemas del Tratado” si no en realmente proyectarlo y profundizarlo hacia una región más integrada.
Revisión del T-MEC: oportunidad y responsabilidad
El T-MEC genera un marco de confianza para hacer y desarrollar los negocios existentes con un enfoque de largo plazo: el 97% de la inversión extranjera directa que recibió México en el primer trimestre de 2024 provino de reinversión de utilidades de empresas ya establecidas. El 60% de esta reinversión viene de empresas americanas, según datos de la Secretaría de Economía. Además, desde la firma del Tratado, el comercio entre ambos países ha tenido una tasa de crecimiento anual compuesta de 7%. Esto se traduce en círculos virtuosos para la región, más empleo, movilidad, oportunidades para PyMEs, así como cadenas de valor más competitivas y seguras.
Estados Unidos, Canadá y México han manifestado su voluntad de seguir siendo socios y de fortalecer esta alianza que nos distingue a nivel mundial. El verdadero desafío está en lograr que el Tratado -que ya establece momentos predeterminados para su revisión permanente-avance con una lógica económica y propositiva, en paralelo a la cooperación en los otros grandes temas que juegan un rol en nuestra relación bilateral (migración, seguridad, etcétera), y sin mezclarse.
La revisión que iniciará este 2025 enfrenta importantes retos, mención especial merece el tema laboral, en donde será clave que México logre vincular la agenda política con una visión industrial competitiva. Además, será fundamental demostrar que los mecanismos de conciliación laboral seguirán funcionando con solidez y transparencia, incluso en el contexto de la Reforma Judicial. Una agenda de integración laboral profunda sigue pendiente, la ambición regional debería estar enfocada en fortalecerla.
Otro tema clave es la propiedad intelectual, como pilar para sostener una economía basada en conocimiento, innovación y respeto al trabajo creativo. Hoy, desafíos como la Inteligencia Artificial y la ciberseguridad exigen estándares de protección más sólidos y soluciones que no se limiten a lo local, sino que respondan a una realidad global interconectada. Estos temas, hoy, son el pilar de la seguridad regional.
Finalmente, los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá deben armonizar regulaciones clave para evitar contradicciones, dar certeza jurídica y fortalecer la competitividad regional. Esto exige voluntad política, coordinación técnica y colaboración del sector privado. Cuando las reglas del juego son claras, las empresas se adaptan con agilidad, invierten con certeza y crecen.
Hoy, de cara a la revisión del T-MEC, nuestro papel es más relevante que nunca. Hace algunos meses, expuse que “America First”, no significa “America Alone”. Una nueva política industrial de Norteamérica fortalecerá a los tres países, y desde American Chamber/Mexico, estamos listos para seguir construyendo esta relación donde ganamos juntos.
Pedro Casas Alatriste L.
Vicepresidente Ejecutivo y Director General American Chamber/Mexico
1 Banco Mundial. (2024). GDP (current US$). Recuperado de https://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.MKTP.CD
2 Secretaría de Economía (2020). Mexico: a trusted economic partner and ally in USMCA. Luz María de la Mora Sánchez, Subsecretaria de Comercio Exterior
Chicago_TMEC_25_06_rev.pdf
Véase también: México, ¿cómo vamos? (2025, marzo). El T-MEC tiene las piezas para la prosperidad de Norteamérica. https://mexicocomovamos.mx/publicaciones/2025/03/el-t-mec-tiene-las-piezas-para-la-prosperidad-de-norteamerica/
3 American Chamber of Commerce of Mexico. (s.f.). Sitio oficial. https://amcham.org.mx/
4 O’Neil, Shannon. (2022). The Globalization Myth: Why Regions Matter. Yale University Press.
5 Casas Alatriste, P., & Martínez, A. (2025). “America First” does not mean “America Alone”. Wilson Center https://www.wilsoncenter.org/article/america-first-does-not-mean-america-alone
6 Council of Foreign Relations (2025). China´s Influence in Latin America. Diana Roy
China’s Growing Influence in Latin America | Council on Foreign Relations
7 Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras. (2024). Informe estadístico sobre el comportamiento de la inversión extranjera directa en México. Secretaría de Economía. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/925383/20240621_Informe_Congreso_2024_1T_VC.pdf
Véase también:
Subsecretaría de Comercio Exterior. (2024). Inversión Extranjera Directa Primer trimestre de 2024. Secretaría de Economía. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/915630/Presentaci_n_IED_1T-2024.pdf
8 American Chamber of Commerce of Mexico. (s.f.). Piratería en México. https://amcham.org.mx/pirateria-en-mexico/
9 American Chamber of Commerce of Mexico. (2025, marzo). Informe de Madurez Digital 2025 [PDF]. https://amcham.org.mx/wp-content/uploads/2025/03/Comunicado-Informe-de-Madurez-Digital-2025.pdf
10 American Chamber of Commerce of Mexico. (2025, febrero 1). Los aranceles nos dividen [Comunicado de prensa]. https://amcham.org.mx/aranceles-amcham/







