En los últimos años el sector empresarial se ha esforzado en aprovechar al máximo el fenómeno de la relocalización de operaciones comerciales, mejor conocido como nearshoring, a través de la promoción de una nueva política industrial, enfocada en aumentar la competitividad y fortalecer las cadenas de suministro.
En noviembre de 2024 la Dirección General de Normas (DGN) instaló el grupo para elaborar la NOM que regulará el comercio electrónico, en cuya construcción participa proactivamente la Industria ANFAD, promoviendo esta regulación en México, observando lo dispuesto en la Ley Federal de Protección al Consumidor y la Ley de Infraestructura de la Calidad.
Del análisis de la propuesta de NOM de la Secretaría de Economía, la industria fabricante de aparatos domésticos formalizó ante esa dependencia su apoyo para, entre otros aspectos estructurales, impulsar el desarrollo del proyecto de NOM observando:
- El cumplimiento con las disposiciones legales aplicables.
La NOM debe garantizar que todos los productos, bienes y servicios comercializados a través de plataformas electrónicas cumplan con las disposiciones legales vigentes. Esto incluye, pero no se limita a la observancia de la Ley Federal de Protección al Consumidor, la Ley de Infraestructura de la Calidad, y sobre todo de las NOM’s aplicables para garantizar la protección de los consumidores, promover la equidad en la competencia y asegurar el respeto al marco regulatorio vigente.
- Responsabilidad compartida en el comercio electrónico.
La vigilancia de las leyes y NOM’s aplicables se realiza a los responsables de comercializar productos y servicios en México, siendo indispensable reconocer lo dispuesto en la legislación para fomentar la responsabilidad compartida entre las plataformas digitales y los proveedores de productos y servicios para asegurar el cumplimiento de las obligaciones para proteger al consumidor y el mercado.
- Protección de datos y privacidad de los consumidores.
La NOM debe incluir disposiciones específicas que garanticen la protección de los datos personales de los consumidores que participan en transacciones electrónicas. Esto incluye la obligación de contar con políticas de privacidad claras y accesibles, mecanismos de consentimiento informado para el uso de datos personales y procedimientos efectivos para la rectificación y eliminación de estos cuando sea solicitado por los usuarios. Toda vez que se trata de un elemento esencial para la sostenibilidad de la industria fabricante, invertir en estas áreas puede generar confianza, mejorar la experiencia del cliente y ofrecer ventajas competitivas significativas.







