A finales de 2025 el Banco Mundial publicó su “Informe sobre el desarrollo mundial 2025: Normas para el desarrollo”, en el cual brinda un panorama completo del impacto de las normas para el desarrollo de los países, el beneficio para los consumidores y cómo han provisto de herramientas a los fabricantes para promover la innovación y el desarrollo de sus productos, considerando a las normas como reglas que sirven como base para las mediciones, la compatibilidad y la calidad1, convirtiéndose en elementos imprescindibles para facilitar el intercambio comercial y evitar barreras técnicas innecesarias al comercio.
El informe considera que las normas obligatorias son instrumentos de política pública que procuran objetivos de interés público para proteger, entre otros fines, la salud y seguridad de las personas1, donde las normas voluntarias contribuyen con elementos técnicos que en su mayoría proporcionan requisitos y métodos de prueba que ayudan a robustecer el marco normativo de los países a fin de generar normas sólidas que no sobrerregulen y sean eficientes para cumplir esos objetivos. Ejemplo de ello es la Ley de Infraestructura de la Calidad aplicable en México que, observando a la seguridad como objetivo de interés legítimo, entre otros, prevé a la Secretaría de Economía como autoridad normalizadora de la NOM-003 que regula la seguridad de productos eléctricos, empleando especificaciones técnicas dispuestas en estándares que los precisan por tipo de enseres domésticos2.
Pero las normas no funcionan solas, pues son parte de un sistema complejo en el que participan diversas instituciones públicas y privadas que son engranajes que conforman una fuerte y consolidada maquinaria a la que hoy día conocemos como Sistema de Infraestructura de la Calidad, sistema en el cual las empresas pueden centrarse en el cumplimiento y los consumidores pueden confiar en la seguridad de los productos que compran1.
La infraestructura de la calidad funciona como columna vertebral de la calidad y consta de pilares fundamentales para garantizar que las normas se implementen correctamente: metrología para garantizar mediciones confiables; normalización para definir las especificaciones a cumplir; evaluación de la conformidad para demostrar el cumplimiento mediante pruebas, inspección y certificación; acreditación para reconocer la competencia técnica y fiabilidad de la evaluación de la conformidad; y verificación y vigilancia del mercado para que las autoridades constaten el cumplimiento de las normas.
La Infraestructura de la Calidad para garantizar el cumplimiento de las normas
Fuente: Informe sobre el desarrollo mundial 2025: Normas para el desarrollo.
Estos pilares se ajustan a normas obligatorias y voluntarias, y los entes involucrados deben tomar un rol claramente definido, ya que, como bien lo señala el informe, debido a la escasez de recursos, los países en desarrollo suelen combinar estas funciones en una sola organización. Sin embargo, esa consolidación puede crear conflictos de interés, donde el conflicto más grave se produce cuando un mismo organismo es responsable tanto de certificar productos (evaluación de la conformidad) como de evaluar a otros certificadores (acreditación). Esta doble función compromete la imparcialidad y merma la confianza. Otro conflicto de interés surge al combinar el desarrollo de normas y la evaluación de la conformidad, en donde los organismos nacionales de normalización suelen depender de los ingresos provenientes de la evaluación de la conformidad1.
Normas para el desarrollo
El Banco Mundial destaca la relevancia de las normas como un trampolín para generar un impacto positivo en la economía de los países, toda vez que resuelven fallas del mercado y permiten a los fabricantes comercializar sus productos y aprovechar las economías de escala, es decir, contribuyen a que los mercados funcionen mejor, siendo un catalizador silencioso para el desarrollo económico y la cooperación internacional1.
Abordar el desarrollo de un país es hablar de un proceso complejo e integral que procura mejorar la calidad de vida de las personas a través del crecimiento económico, la innovación de productos y servicios, así como elevar las condiciones de salud, vivienda y educación. Si bien el desarrollo no depende completamente de las normas, en esencia, éstas permiten asegurar que los bienes y productos cumplan con especificaciones y requisitos cada vez más exigentes y armonizados con estándares internacionales para ofrecer a los usuarios mejores condiciones en su calidad de vida.
De acuerdo con el informe, hay cuatro formas de aprovechar las normas para fomentar el desarrollo: para el crecimiento económico; mejorar el bienestar de las personas; gestionar riesgos; y para la capacidad estatal en cuanto a la administración pública1.
Fortalecimiento de cumplimiento normativo
El cumplimiento de las normas es medular para regular los mercados y es una tarea ardua a la que se enfrentan las autoridades para vigilar el mercado, por la existencia de competidores que prefieren no cumplir y ofrecer productos a costa de la seguridad e integridad de las personas. De acuerdo con el informe, fortalecer la capacidad de cumplir las normas es enseñar a las empresas sobre cómo deben hacer las cosas y también a articular todo el sistema que convierta la calidad en una regla1.
Asimismo, el cumplimiento normativo como medida no arancelaria favorece a los mercados para agilizar el intercambio comercial y regular los bienes y productos comercializados en los países, fomentando la competitividad de las industrias nacionales para los mercados internacionales y abriendo nuevos espacios para su expansión.
Gracias a las normas de seguridad de producto, contamos con electrodomésticos seguros que no causen daños por condiciones eléctricas inestables que atenten contra la integridad de los consumidores; con las normas de eficiencia logramos construir productos que consuman menos energía o agua, lo que beneficia a la economía de los usuarios; y, a través de las normas de información comercial contribuimos a que los consumidores realicen compras bajo una toma de decisiones informada, por lo que es fundamental vigilar permanentemente el cumplimiento de las normas.
Principales recomendaciones referidas a las normas para el desarrollo
El Banco Mundial da recomendaciones para países de ingresos bajo y mediano, así como para la comunidad mundial1/, de las que destacamos:
- Adaptar las normas en función de la capacidad de las partes interesadas: las normas excesivas que no pueden cumplirse generan riesgos, por tanto, es necesario adaptar las normas al contexto local de manera sistemática para no crear obstáculos en el país ni para otros países.
- Utilizar las normas como herramienta flexible en las políticas públicas: combinar normas voluntarias con regulaciones obligatorias para implementar enfoques de políticas públicas que propicien la innovación.
- Desarrollar la capacidad de hacer cumplir las normas mediante asociaciones público-privadas. Para los gobiernos resulta más eficaz en función de costos, supervisar la observancia de las normas, que llevar a cabo todos los controles de cumplimiento en las instalaciones públicas.
De las conclusiones del Banco Mundial, subrayamos que las normas encarnan el conocimiento colectivo, generan confianza y permiten que las economías funcionen con eficiencia, ya que, cuando fallan, los mercados se fragmentan y cuando se desarrollan correctamente, prosperan. Visualizando a las normas como una herramienta versátil de política económica, los gobiernos pueden utilizar normas voluntarias para impulsar la innovación y brindar orientación técnica sobre el cumplimiento de las regulaciones y hacerlas obligatorias para atender objetivos de interés público y de política industrial.
1/ World Bank. World Development Report 2025: Standards for Development. Washington, D. C.: World Bank Group, march 2026.
2/ Elizondo Williams, Eduardo. Seguridad de electrodomésticos, Revista Industria CONCAMIN, octubre 2020.
Jorge García Ortiz
Gerente de Normalización de la ANFAD







