El liderazgo empresarial enfrenta hoy un desafío que va más allá de los resultados financieros: responder, con visión y responsabilidad, a los grandes retos sociales y humanitarios de nuestro tiempo, en este contexto, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) otorgó el Premio Nansen para las Américas a Pablo Moreno Cadena, directivo de la empresa mexicana MABE, por su contribución decisiva a la inclusión laboral de personas refugiadas en México. El reconocimiento pone en relieve el papel estratégico del sector privado como aliado clave para generar soluciones sostenibles frente al desplazamiento forzado.
Un reconocimiento que trasciende lo individual
Revista ANFAD: ¿Qué representa para usted recibir el Premio Nansen para las Américas, un galardón con más de siete décadas de historia?
Pablo Moreno Cadena: Recibir este reconocimiento es un honor profundo y, sobre todo, una gran responsabilidad. El Premio Nansen no reconoce únicamente una trayectoria individual, sino una forma de ejercer el liderazgo empresarial con propósito. Para mí, simboliza el esfuerzo colectivo de muchas personas y organizaciones que han demostrado que la inclusión laboral de personas refugiadas no sólo es posible, sino transformadora para las empresas, las comunidades y la sociedad en su conjunto.
Creado en 1954, el Premio Nansen honra a quienes realizan una labor extraordinaria en favor de personas refugiadas, desplazadas, exiliadas o inmigrantes. En ese sentido, este reconocimiento también confirma que el sector privado puede ser un actor central en la construcción de soluciones humanitarias sostenibles.
Empresa y compromiso humanitario: una visión integrada
RA: Desde su posición directiva en MABE, ¿cómo se integra el compromiso humanitario dentro de la estrategia corporativa?
PMC: La inclusión no puede entenderse como un esfuerzo aislado o una acción filantrópica puntual. En MABE la concebimos como una decisión estratégica que forma parte de nuestra manera de hacer empresa. Apostar por la inclusión laboral de personas refugiadas implica reconocer el talento, generar empleo formal, estabilidad y oportunidades de crecimiento, y al mismo tiempo fortalecer nuestra cultura organizacional.
Cuando una empresa integra estos principios en su estrategia, los resultados son claros: equipos más diversos, resilientes y comprometidos, y una relación más sólida con las comunidades donde opera. El compromiso social y el desempeño empresarial no sólo son compatibles, sino complementarios.
El impacto de la inclusión: personas, empresas y comunidades
RA: ¿Qué impacto concreto ha tenido esta visión en las personas refugiadas y en la propia empresa?
PMC: Para las personas refugiadas el impacto es profundamente humano, significa recuperar la dignidad, la autonomía y la posibilidad de reconstruir su proyecto de vida en un entorno seguro. El acceso a un empleo formal abre la puerta a la estabilidad económica, al arraigo y a la integración real en la comunidad.
Para la empresa, el efecto se refleja en un entorno laboral más enriquecido. La diversidad de experiencias y perspectivas fortalece la innovación y el sentido de pertenencia. Esta experiencia ha demostrado que la integración no sólo es viable, sino beneficiosa para todos los actores involucrados.
México como referente regional en integración laboral
RA: México se ha consolidado como un referente en integración laboral de personas refugiadas, ¿qué factores han sido clave para este avance?
PMC: El factor clave ha sido la colaboración. El Programa de Integración Local (PIL) de ACNUR ha creado un modelo eficaz que conecta a las personas refugiadas con oportunidades reales de empleo, vivienda y servicios. Hoy, más de 650 empresas en México participan activamente en procesos de contratación inclusiva y, desde 2016, más de 53 mil personas refugiadas han accedido a este programa.
Estos resultados demuestran que cuando existe coordinación entre organismos internacionales, sector privado y otros actores, se pueden construir soluciones sostenibles a gran escala.
Convertir el reconocimiento en impacto
RA: Usted decidió donar la totalidad del premio monetario a la Casa del Migrante de Saltillo, ¿qué lo motivó a tomar esta decisión?
PMC: La Casa del Migrante de Saltillo realiza una labor ejemplar acompañando a personas refugiadas y solicitantes de asilo con alojamiento, asesoría legal y apoyo en procesos de naturalización. Donar el premio es una forma de fortalecer ese trabajo y de asegurar que este reconocimiento se traduzca en un beneficio directo para quienes más lo necesitan.
Además, Saltillo tiene un valor simbólico muy especial: es la ciudad donde nació el Programa de Integración Local de ACNUR. Vincular el premio con este lugar es reconocer la importancia de las comunidades que hacen posible la integración.
América Latina y un modelo distinto de integración
RA: Mientras en otras regiones del mundo se endurecen las políticas de asilo, América Latina parece avanzar en un modelo diferente, ¿cómo interpreta este contraste?
PMC: América Latina está demostrando que la inclusión puede ser una respuesta efectiva y sostenible. El sector privado ha asumido un rol cada vez más relevante como socio estratégico en los procesos de integración, complementando los esfuerzos humanitarios con soluciones económicas de largo plazo.
Iniciativas como el foro “Empresas con Refugiados” en Brasil, el sello “Empresa Inclusiva” en Ecuador o el programa “Vivir la Inclusión” en Costa Rica, reflejan una tendencia regional que posiciona a las empresas como actores clave del desarrollo social.
Innovación, sostenibilidad y visión de largo plazo
RA: ¿Qué papel juegan la innovación y la sostenibilidad en estos modelos de inclusión?
PMC: Son fundamentales, la inclusión debe diseñarse con una visión de largo plazo, incorporando procesos claros, medición de impacto y mejora continua. Sólo así se consolida como una estrategia sostenible, capaz de escalar y generar beneficios duraderos, tanto para las personas refugiadas como para las organizaciones que participan.
Desde una perspectiva ambiental, social y de gobernanza, (ESG, por sus siglas en inglés), estos modelos fortalecen el componente social de la sostenibilidad y refuerzan la gobernanza corporativa, al alinear valores, estrategia y acción.
Retos y oportunidades hacia el futuro
RA: Desde su experiencia, ¿cuáles son los principales retos para seguir avanzando en la inclusión laboral de personas refugiadas?
PMC: Aún existen retos importantes en términos de sensibilización, información y coordinación. Es necesario seguir derribando estigmas y generando confianza, tanto dentro de las empresas como en la sociedad. Sin embargo, los avances logrados demuestran que estos retos pueden superarse cuando hay liderazgo y compromiso.
Liderar con propósito
RA: Finalmente, ¿qué mensaje le gustaría compartir con otros líderes empresariales de México y América Latina?
PMC: Destacar que liderar con propósito es una oportunidad, no una carga. La inclusión de personas refugiadas no es sólo una respuesta humanitaria, es una inversión en talento, en cohesión social y en el futuro. Este reconocimiento reafirma que el liderazgo empresarial puede ser un pilar central para generar oportunidades reales y construir soluciones sostenibles frente a los grandes desafíos de nuestro tiempo.
Cabe destacar el testimonio de personas que han recibido una oportunidad para cambiar sus vidas, en donde expresan la importancia de contar con un trabajo que les permita sostener a su familia, como en el caso de Marcos Aguilar o de Mary Salazar quien se siente agradecida y comprometida con la empresa que la ha ayudado a salir adelante, ambos actualmente empleados de MABE. El mensaje para las empresas es que se decidan a adoptar estos modelos que permiten incorporar a los refugiados, lo que seguramente se convertirá en una de las satisfacciones más grandes, pues ayuda a cambiar vidas y es un ganar-ganar para todos.







