Entrevistamos a Heredi Espinosa, Product Marketing de Calorex, quien compartió con los lectores de Revista ANFAD temas actuales como la importancia de tomar en cuenta a los usuarios en el diseño de nuevos productos, nuevos hábitos de vida e influencia de la tecnología en la innovación de productos domésticos, así como productos clave para mejorar la calidad de vida de las personas.
Indispensable que la innovación de productos parta de las personas y no sólo de la tecnología
Debemos asegurar que la tecnología responda a necesidades reales, y eso sólo se logra a partir de un entendimiento profundo de las personas: cómo viven, qué les preocupa y cómo interactúan con los productos en su día a día.
Cuando la innovación parte de este conocimiento, es posible crear soluciones que no sólo incorporan avances tecnológicos, sino que realmente generan confianza, simplifican y mejoran la calidad de vida. De lo contrario, corremos el riesgo de desarrollar productos técnicamente avanzados, pero poco relevantes o difíciles de adoptar.
Cambios en la forma de habitar el hogar y retos que representan para el diseño de nuevos productos
Los hogares se volvieron multifuncionales después de la pandemia, ahora son oficina, escuela y lugar de descanso, esto ha llevado a desarrollar productos más compactos, eficientes y sin complicaciones en su instalación o uso. A esto se suma un consumidor más exigente y consciente que valora el ahorro de energía, la eficiencia y la durabilidad.
Todo esto representa un reto importante para el diseño de nuevos productos, como desarrollar soluciones que sean versátiles, que mantengan un desempeño estable, incluso en condiciones variables como cambios en la presión o múltiples usos al mismo tiempo y que además sean fáciles de usar e instalar en interiores.
En este contexto, la innovación no sólo debe enfocarse en la tecnología, sino en cómo ésta se traduce en mayor confort, ahorro y practicidad en la vida cotidiana.
Significado de adaptar productos al consumidor, en términos de inclusión, comodidad y funcionalidad
Adaptar productos al consumidor significa diseñar soluciones que realmente consideren la diversidad de personas, contextos y formas de uso. En términos de inclusión, implica crear productos accesibles e intuitivos, que puedan ser utilizados por distintos perfiles de usuarios, sin importar su nivel de experiencia o condiciones del entorno.
En cuanto a comodidad, se trata de simplificar la vida diaria con productos fáciles de usar, que agilicen la experiencia y brinden seguridad en su funcionamiento.
Y desde la funcionalidad, implica que el producto responda de manera eficiente y consistente a distintas situaciones reales de uso, adaptándose a variables como el espacio, la instalación o las condiciones del hogar.
En conjunto, no es sólo que el producto funcione, sino que se integre de forma natural a la vida de las personas, mejorando su experiencia y resolviendo necesidades de manera práctica y confiable.
Cómo puede la innovación atender capacidades específicas (edad, movilidad o habilidades distintas) sin perder diseño ni eficiencia
La clave está en integrar soluciones incluso desde el diseño, no de manera adicional, sino como parte central del producto. Esto implica que cualquier persona pueda operar con seguridad, facilidad y sin complicaciones independientemente de su edad, movilidad o nivel de experiencia.
Esto se logra a través de decisiones de diseño como controles accesibles para su encendido u operación, interfaces claras e intuitivas para configuración, funciones automatizadas que reduzcan la intervención del usuario y opciones de operación remota, como el uso desde el celular, que aportan mayor comodidad y control.
La innovación incluyente no sólo atiende necesidades específicas, sino que mejora usabilidad y valor del producto para todos.
Papel que juegan la empatía y la observación del usuario en el desarrollo de productos para el hogar
Son fundamentales, porque permiten ir más allá de lo que el usuario dice y entender realmente cómo vive y cómo interactúa con los productos en su día a día.
La observación ayuda a identificar necesidades y oportunidades que muchas veces no son expresadas: hábitos, frustraciones o soluciones improvisadas dentro del hogar. Por su parte, la empatía permite interpretar esas señales y transformarlas en soluciones que realmente tengan sentido para el usuario.
En conjunto, son la base para desarrollar productos más intuitivos, relevantes y funcionales, que no sólo cumplen una necesidad, sino que mejoran la experiencia de uso y se integran de forma natural a la vida cotidiana.
Nuevos hábitos de vida (trabajo desde casa, cuidado del bienestar o sostenibilidad), en la innovación de productos domésticos
Los cambios en los hábitos de vida están redefiniendo la innovación en el hogar. Hoy los productos deben ser más eficientes en consumo, incorporar conectividad y automatización, y ofrecer experiencias más silenciosas, seguras y cómodas.
La clave está en desarrollar soluciones que no sólo respondan a estas nuevas dinámicas, sino que también aporten bienestar y sostenibilidad, integrándose de forma inteligente al día a día de las personas.
Ejemplo de un producto que haya sido adaptado para mejorar significativamente la vida cotidiana de las personas
Un ejemplo claro es el relanzamiento de nuestra línea Calorex Advance, que incorpora tecnología italiana enfocada en brindar mayor ahorro, comodidad y control al usuario.
Dentro de esta línea, el calentador Calorex Advance WiFi transforma la experiencia de uso al permitir controlar el equipo desde el celular a través de la app Calorex Net. El usuario puede programar horarios de encendido y apagado, ajustar la temperatura y monitorear su consumo de gas, lo que le da mayor control y eficiencia en su día a día.
Más allá de la comodidad, esta innovación también responde a una necesidad de inclusión. La posibilidad de operar el calentador de forma remota facilita el uso para personas mayores o con alguna limitación de movilidad, que no siempre tienen acceso sencillo al equipo. Así, la tecnología no sólo mejora la experiencia del usuario en general, sino que hace el producto más accesible y funcional para distintos perfiles.
Adicionalmente, contamos con líneas eléctricas que integran tecnologías inteligentes capaces de aprender los hábitos de uso, anticiparse a las necesidades de agua caliente y detectar fallas de forma oportuna, todo en diseños compactos y modernos que se adaptan a distintos espacios.
En conjunto, estas soluciones no sólo optimizan el consumo y el confort, sino que elevan significativamente la experiencia cotidiana de algo tan esencial como el baño.
Equilibrio entre la personalización de los productos con la accesibilidad y el costo para el consumidor final
El equilibrio está en democratizar la tecnología. No se trata de ofrecer más por más costo, sino de hacer que los beneficios esenciales como eficiencia, seguridad y confort estén disponibles para distintos segmentos.
En Calorex lo hacemos a través de un portafolio escalonado, con diferentes líneas que se adaptan a diversas necesidades y presupuestos, pero manteniendo siempre la misma base de calidad, durabilidad y respaldo de marca.
Así, logramos personalizar la oferta sin perder accesibilidad, ampliando el alcance de la innovación.
Aprendizaje de escuchar al consumidor al momento de innovar para el hogar
Uno de los principales aprendizajes es que muchas veces las necesidades más importantes son las más simples: facilidad de uso, confiabilidad y ahorro.
Escuchar al consumidor permite enfocar la innovación en lo que realmente impacta su día a día, más allá de agregar complejidad o tecnología innecesaria. También ayuda a identificar situaciones, entender cómo usan realmente los productos y detectar oportunidades de mejora que no siempre son evidentes.
En este sentido, la innovación deja de centrarse sólo en incorporar nuevas funcionalidades y se enfoca en resolver mejor, de forma más simple y efectiva, las necesidades reales de las personas.
Influencia de la tecnología en la creación de productos más intuitivos, simples y humanos dentro del hogar
La tecnología juega un papel clave al simplificar la interacción entre el usuario y el producto. Permite automatizar funciones como el encendido o la regulación de la temperatura, eliminando la necesidad de una intervención constante y reduciendo la complejidad en el uso. Esto se traduce en productos más intuitivos, que prácticamente “se adaptan” al usuario, anticipando sus necesidades y ofreciendo una experiencia más cómoda, segura y natural.
Cuando está bien integrada, la tecnología deja de ser visible y se vuelve parte de la rutina, facilitando el día a día sin esfuerzo y haciendo que la experiencia sea más humana.
Futuro del hogar y productos que serán clave para mejorar la calidad de vida de las personas
Aunque hoy ya existen tecnologías que mejoran la eficiencia y reducen el consumo, la innovación no se detiene ahí. El siguiente paso está en desarrollar soluciones más inteligentes, que no sólo respondan, sino que anticipen las necesidades del usuario y optimicen automáticamente el uso de recursos como el agua y la energía.
También veremos una mayor integración con el ecosistema del hogar, así como avances en sostenibilidad a través de materiales, procesos y una mayor durabilidad.
En este sentido, la innovación no sólo será desarrollar productos más eficientes, sino más conscientes, conectados y adaptados a la vida real de las personas.
Heredi Espinosa
Product Marketing de Calorex







