En los últimos años el sector empresarial se ha esforzado en aprovechar al máximo el fenómeno de la relocalización de operaciones comerciales, mejor conocido como nearshoring, a través de la promoción de una nueva política industrial, enfocada en aumentar la competitividad y fortalecer las cadenas de suministro.
La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) representa un momento crucial para la relación e integración comercial de la región. A medida que se acerca la revisión programada para 2026, surgen inquietudes sobre las intenciones de Estados Unidos de modificar el tratado. Las razones principales se centran, entre otras, en el incremento del déficit comercial de Estados Unidos con México y la sospecha de triangulación de productos chinos a través del mercado mexicano. Este artículo analiza tres posibles escenarios que podrían surgir durante la revisión y sus potenciales impactos en la industria y el comercio regional.
Escenario 1: mantener el T-MEC sin modificaciones
Aunque parece una opción poco probable, existe la posibilidad de que el tratado permanezca intacto, sin embargo no resolvería las preocupaciones de Estados Unidos. A pesar de la disminución del déficit comercial con China, el déficit con México ha aumentado. Washington percibe que las crecientes importaciones de nuestro país reflejan indirectamente una mayor dependencia de productos chinos, lo que significa que Estados Unidos está comprando más de China a través de México. Este escenario podría derivar en tensiones diplomáticas y una falta de incentivos para fortalecer la fabricación y cadenas de suministro regionales.
Consecuencias:
- Persistencia de presiones comerciales por parte de Estados Unidos.
- Incremento de revisiones y aranceles selectivos en sectores sensibles.
- Falta de incentivos para la inversión regional.
- Posible implementación de medidas no arancelarias, como inspecciones más estrictas o regulaciones aduaneras más rigurosas, para frenar las importaciones de ciertos sectores.
Escenario 2: reforzar el contenido regional y controlar la triangulación
En este escenario, la revisión se centraría en elevar el grado de contenido regional de los productos y establecer mecanismos más estrictos para evitar la triangulación. Estados Unidos buscaría que México reduzca su déficit con China mediante medidas como el aumento de aranceles a productos chinos y un mayor monitoreo de las cadenas de valor.
Además, Estados Unidos podría promover un incremento en los salarios de los trabajadores mexicanos, con el objetivo de fomentar el desarrollo del mercado interno y con esto aumentar la demanda de productos estadounidenses.
Consecuencias:
- Mayor integración y fortalecimiento de las cadenas de suministro en América del Norte.
- Reducción de las importaciones de productos chinos a través de México.
- Posible incremento de costos de producción en México debido a la presión por mayores salarios.
- Fomento del crecimiento del mercado mexicano como consumidor de productos estadounidenses.
- Incentivos fiscales y financieros para atraer empresas que refuercen el contenido regional y reduzcan la dependencia de proveedores asiáticos.
En concordancia con el Plan México presentado por la Presidenta de la República, Dra. Claudia Sheinbau Pardo, este escenario promueve elevar el contenido nacional y regional de los sectores estratégicos –de los que ANFAD forma parte-; la sustitución de importaciones e impulsar la integración de Norteamérica.
Escenario 3: disolución del T-MEC e incremento de aranceles
El escenario más drástico sería que Estados Unidos decida abandonar el T-MEC e imponga aranceles unilaterales a productos mexicanos. Esta medida afectaría gravemente la economía de México, pero también tendría repercusiones en la inflación y las cadenas de suministro estadounidenses. La interrupción del comercio podría desestabilizar sectores clave, como el automotriz, la agricultura, la tecnología y aparatos demésticos.
A pesar de los riesgos, la amenaza de aranceles es una herramienta que Estados Unidos podría utilizar para presionar a México en otros frentes, como la migración, el narcotráfico y las políticas arancelarias hacia China, tal y como se pudo observar en su Orden ejecutiva del 1º de febrero de 2025.
Consecuencias:
- Disrupción de las cadenas de suministro y aumento significativo de costos.
- Incremento de la inflación en Estados Unidos debido a la dependencia de productos mexicanos.
- Pérdida de empleos en sectores industriales y agrícolas.
- Aumento de tensiones políticas y diplomáticas entre ambos países.
- Posibilidad de que México diversifique sus socios comerciales, reforzando relaciones con la Unión Europea, Sudamérica o Asia, lo que podría redibujar el mapa comercial del continente.
- Afectación severa al crecimiento de la economía mexicana, presionando a la baja los salarios y generando mayor presión migratoria hacia Estados Unidos.
“México enfrenta el desafio de diversificar sus exportaciones ”
Conclusión
La revisión del T-MEC no sólo definirá el futuro del comercio en América del Norte, sino que también impactará el crecimiento económico y la estabilidad de la región. México enfrenta el desafío de diversificar sus exportaciones, reducir su déficit con China y fortalecer su mercado interno. Mientras tanto, Estados Unidos busca consolidar su liderazgo en la región, protegiendo sus intereses comerciales y productivos. Los próximos meses serán clave para definir el curso de las negociaciones y el equilibrio económico entre los tres socios comerciales.







